Las olas de calor son cada vez más frecuentes e intensas, y las plantas no son ajenas a este problema: las acusan de formas que no siempre resultan evidentes hasta que el daño ya está hecho. Hablamos, entre otras cosas, de hojas quemadas, tallos mustios a primera hora de la mañana, flores que se caen antes de tiempo, etc. Si bien es cierto que todos estos síntomas tienen solución, desde Viveros O Barreiro, como especialistas en jardinería en Ribadumia, solemos poner el foco de este asunto en que es más prevenirlos que revertirlos.
Cantidad y temporalidad del riego
En verano, uno de los errores más habituales es regar a mediodía. Y es que el agua en la superficie del suelo se evapora antes de llegar a las raíces y las gotitas que quedan sobre las hojas pueden actuar como lentes y provocar quemaduras. A primera hora de la mañana o al atardecer son los momentos óptimos para regar si de verdad quiere proteger sus plantas del calor extremo, ya que en esas franjas el sol no calienta directamente. Respecto a la cantidad, depende de cada especie, pero la regla general es regar en profundidad y con menos frecuencia, en vez de hacerlo un poco todos los días.
¿Hay herramientas para una protección solar directa?
Tenga en cuenta, por otro lado, que las plantas de sombra o semisombra que en invierno reciben luz indirecta pueden verse expuestas a sol directo en verano por su cambio de posición. Un buen recurso para afrontar este extremo es tener una malla de sombreo colocada en los puntos más críticos, ayudando a reducir la temperatura ambiente varios grados y protegiendo las hojas sin impedir la ventilación. Si tiene cualquier duda sobre el porcentaje de sombreo más adecuado para cada tipo de planta, puede consultar sin problemas a nuestros especialistas en jardinería en Ribadumia.
Mulching o acolchado: la solución que más se subestima
Cubrir la superficie del sustrato con una capa de corteza de pino, grava decorativa o compost reduce la evaporación del agua, mantiene la temperatura del suelo más estable y frena el crecimiento de malas hierbas. Es una técnica sencilla, económica y con un impacto muy real en la resistencia de las plantas al calor.
Cuidado con las macetas en el caso de plantas muy vulnerables
Las macetas se calientan mucho más rápido que el suelo y pierden humedad con mayor rapidez. Por este motivo, en verano conviene revisar el sustrato a diario, colocarlas en zonas con sombra parcial durante las horas centrales del día y utilizar platos con agua bajo la maceta solo en las especies que toleran la humedad constante en las raíces.
Nuestros expertos en jardinería en Ribadumia le ayudan a cuidar de sus plantas
Lo más importante de todo lo que le hemos contado es entender que el calor extremo no tiene por qué ser sinónimo de plantas dañadas. ¡Solo hay que controlar los cuidados adecuados! Si quiere saber más o elegir las mejores plantas para su caso particular, solo tiene que contactar con nosotros: en Viveiros O Barreiro tenemos todo lo necesario para su jardín en Ribadumia.